- 11 de marzo de 2026
Italia humilló 9-1 a México en el Clásico Mundial; Pasquantino brilló con tres HR y selló la eliminación tricolor.

La Selección Mexicana de béisbol quedó eliminada del Clásico Mundial 2026 tras caer de manera contundente 9-1 frente a Italia, en un partido disputado en Houston que dejó al equipo dirigido por Benjamín Gil sin posibilidades de avanzar a la siguiente ronda.
El encuentro fue dominado de principio a fin por la novena italiana, que castigó sin piedad al pitcheo mexicano. La figura del juego fue Vinnie Pasquantino, quien conectó tres cuadrangulares y se convirtió en el verdugo de México. Sus batazos no solo ampliaron la ventaja en el marcador, sino que terminaron por sepultar las aspiraciones de la novena nacional.
México apenas pudo responder con una carrera en la séptima entrada, insuficiente para revertir la paliza. La ofensiva tricolor, con nombres como Randy Arozarena y Alek Thomas, nunca encontró ritmo y fue controlada por el pitcheo europeo.
Con este resultado, México cerró la fase de grupos con récord negativo y se despide del torneo con más dudas que certezas. Las victorias ante Gran Bretaña y Brasil quedaron opacadas por las derrotas frente a Estados Unidos y, sobre todo, por la humillación sufrida ante Italia.
Impacto y consecuencias de la eliminación mexicana
En el mismo grupo, Estados Unidos, uno de los grandes favoritos del torneo, aseguró su clasificación junto con Italia, dejando fuera a México y a las otras selecciones que no pudieron mantener regularidad. El contraste es evidente: mientras el "Team USA" cumplió con las expectativas, México se despide con un sabor amargo y la sensación de fracaso.
La eliminación representa un duro golpe para las aspiraciones del béisbol mexicano, que había generado expectativas tras su buen desempeño en la edición anterior. El fracaso tricolor abre inevitablemente el debate sobre la dirección del equipo, las decisiones estratégicas y el futuro del proyecto. La afición, que esperaba un papel protagónico, se despide con decepción y con la sensación de que el sueño mundialista terminó demasiado pronto.






