- 18 de junio de 2026
El regreso del irlandés duró apenas 69 segundos; la lesión de rodilla reabre el debate sobre si debe colgar los guantes.

Conor McGregor volvió al octágono después de cinco años de ausencia y lo hizo con la expectativa de un regreso triunfal.
Sin embargo, lo que ocurrió en UFC 329 fue todo lo contrario: apenas 69 segundos duró su combate contra Max Holloway antes de que una lesión de rodilla lo dejara fuera de combate. El árbitro Mike Beltrán detuvo la pelea y Holloway se llevó la victoria por TKO en el primer asalto.
La escena fue devastadora. McGregor, que ya había sufrido una fractura de pierna contra Dustin Poirier en 2021, cayó varias veces tras intentar una patada voladora. El público, que había llenado el T‑Mobile Arena de Las Vegas con una taquilla récord de más de 25 millones de dólares, quedó en shock. El regreso más esperado terminó convertido en tragedia deportiva.
Debate sobre el futuro profesional de McGregor
El irlandés escribió en X que "esto vino de la nada" y describió el momento como "infierno". Holloway, por su parte, lamentó que la pelea terminara así y pidió una nueva revancha, recordando que su primer enfrentamiento con McGregor había sido hace 13 años.
La derrota deja al irlandés con récord de 22‑7 y abre un debate inevitable: ¿es hora de que McGregor se retire? Para algunos analistas, la lesión confirma que su cuerpo ya no responde al nivel de exigencia de la UFC. La acumulación de problemas físicos y la falta de continuidad competitiva son síntomas claros de que el final está cerca.
Otros, sin embargo, señalan que McGregor sigue siendo el imán económico de la empresa. Su sola presencia llena arenas y genera millones, por lo que la UFC podría intentar un último regreso, aunque el riesgo de una nueva lesión es alto.
Lo cierto es que UFC 329 pasará a la historia como el regreso más corto y doloroso de McGregor. La imagen del irlandés lesionado, incapaz de continuar, será recordada como símbolo de que incluso las leyendas pueden caer en segundos. Y quizá también como el aviso definitivo de que el retiro ya no es una opción, sino una necesidad.





