- 15 de febrero de 2026
Vinícius denuncia a Prestianni y el duelo ante el Benfica se frena 10 minutos en plena Champions.

Noche caliente en Lisboa. Lo que debía ser un gran partido de la UEFA Champions League terminó convertido en un nuevo episodio de tensión alrededor de Vinícius Júnior. El brasileño denunció un presunto comentario racista por parte de Gianluca Prestianni en pleno duelo entre Real Madrid y Benfica, lo que obligó a detener el encuentro durante cerca de diez minutos.
El incidente se produjo en la segunda mitad, justo después del 0-1 del conjunto blanco. En medio de la celebración y los cruces habituales de palabras, Vinícius se dirigió visiblemente alterado hacia el árbitro, el francés François Letexier, para señalar lo que, según su versión, fue un insulto de carácter racista por parte del futbolista argentino del Benfica.
Letexier activó el protocolo antirracismo establecido por la UEFA. El juego se detuvo y ambos equipos permanecieron en el campo mientras el colegiado consultaba con sus asistentes y con el cuarto árbitro. Durante esos minutos, la tensión fue evidente: jugadores del Real Madrid rodeando al árbitro, futbolistas del Benfica intentando rebajar el fuego y un estadio enmudecido ante la gravedad de la acusación.
Las cámaras captaron a Prestianni hablando con la mano cubriéndose la boca, un gesto habitual en el fútbol actual pero que complica cualquier lectura labial. Sin pruebas concluyentes en ese momento, el partido se reanudó tras la pausa, aunque el ambiente ya estaba completamente condicionado.
Una lamentable historia que se repite
Vinícius, que en los últimos años ha sido víctima recurrente de episodios racistas en distintos estadios, se mostró afectado, aunque decidió continuar sobre el césped. El Real Madrid respaldó de inmediato a su jugador y dejó claro que, de confirmarse los hechos, exigirá las máximas consecuencias disciplinarias.
Ahora la pelota está en el tejado de la UEFA. Si el organismo abre expediente y encuentra evidencias suficientes, Prestianni podría enfrentarse a una sanción severa. Mientras tanto, el fútbol europeo vuelve a mirarse al espejo ante un problema que, lejos de desaparecer, insiste en reaparecer en los grandes escenarios.






