- 13 de febrero de 2026
Polémicas declaraciones, empate con Olimpia, lesión de Zendejas y oferta desde Rusia sacuden Coapa.

La semana del América rumbo al Clásico Nacional no fue intensa... fue un auténtico torbellino. Justo cuando el calendario marca el partido más caliente del semestre ante las Chivas, en Coapa parece que todo se movió al mismo tiempo.
Primero, el micrófono. Henry Martín, capitán y referente del equipo, soltó una frase que hizo ruido: que él no juega para la gente, que juega para el equipo. En días normales quizá pasa como declaración fuerte. En semana de Clásico, se convierte en gasolina pura. Las redes ardieron y la presión, lejos de bajar, subió varios grados.
Después vino el golpe en la cancha. Empate 0-0 ante el Olimpia en el Estadio Azteca. Un resultado frío, gris, sin emociones. Y lo peor: abucheos al final. El América, obligado siempre a gustar y ganar, dejó dudas frente a un rival que, en el papel, luce muy por debajo en presupuesto y plantel. La afición no perdonó y el equipo se fue al vestidor entre silbidos.
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Sus dos mejores hombres, fuera...
Como si no fuera suficiente, la enfermería volvió a abrir sus puertas. Alejandro Zendejas, el extremo derecho, el hombre más desequilibrante del ataque azulcrema en los últimos torneos, se resintió apenas después de regresar. Todo apunta a que no estará listo para el Clásico. Perder a tu jugador más vertical justo antes del partido más importante no es cualquier detalle: cambia el plan, cambia el ritmo y cambia el ánimo.
Y por si faltaba algo, el mercado también metió presión. A horas del duelo ante Chivas, trascendió que uno de sus otros extremos, Brian Rodríguez, pieza clave por izquierda, recibió una oferta multimillonaria desde el futbol ruso. Cuando el dinero entra en escena, las distracciones también.
Así llega el América al Clásico: con ruido externo, dudas futbolísticas y bajas sensibles. Un escenario lejos de lo ideal. Pero si algo tiene este tipo de partidos es que no entienden de contextos. El caos puede pesar... o puede ser el combustible perfecto.






