- 06 de marzo de 2026
César Ramos y su equipo quedaron atrapados en Qatar tras dirigir en Arabia Saudita, pero ya lograron volver a México.

Lo que comenzó como una experiencia internacional para el arbitraje mexicano terminó convirtiéndose en una historia marcada por la incertidumbre. La tripleta encabezada por César Arturo Ramos Palazuelos, junto con los asistentes Alberto Morín y Marco Bisguerra, finalmente logró regresar a México tras permanecer varios días varada en Medio Oriente debido al conflicto militar que provocó el cierre del espacio aéreo en la región.
Los silbantes mexicanos viajaron a Medio Oriente como parte de un programa de intercambio arbitral que permite a jueces internacionales participar en distintas ligas del mundo. Durante su estancia en Arabia Saudita, la tripleta mexicana fue designada para dirigir partidos del campeonato local, incluido el duelo entre Al-Qadisiyah FC y Al-Ettifaq FC, correspondiente a la décima jornada del torneo.
Sin embargo, al terminar sus compromisos profesionales y preparar su regreso a México, la situación geopolítica cambió de forma repentina. La escalada del conflicto en Medio Oriente provocó la cancelación y desvío de múltiples vuelos comerciales, lo que dejó a los árbitros mexicanos varados en Doha, capital de Qatar.
Durante varios días permanecieron resguardados en un hotel mientras se analizaban distintas opciones para sacarlos de la zona. La Federación Mexicana de Futbol, junto con la Comisión de Árbitros y la Secretaría de Relaciones Exteriores, mantuvieron contacto permanente con los silbantes y coordinaron las gestiones necesarias para facilitar su salida.
Finalmente, el plan que permitió destrabar la situación fue abandonar Qatar por tierra. Tras un trayecto de aproximadamente siete horas por carretera, los árbitros cruzaron hacia Arabia Saudita, desde donde pudieron tomar un vuelo internacional para iniciar su regreso a México.
Lograron volver a casa con éxito
La situación generó preocupación en el futbol mexicano, especialmente porque Ramos Palazuelos es uno de los árbitros con mayor proyección internacional y candidato a participar en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Después de varios días de incertidumbre, la tripleta arbitral finalmente regresó al país sana y salva, cerrando una experiencia que combinó el arbitraje internacional con un inesperado episodio marcado por la tensión geopolítica.






