- 22 de marzo de 2026
La jugada del minuto 98 en el América vs Pumas generó debate: para unos no hubo mano, para otros sí.

El Clásico Capitalino entre América y Pumas terminó con polémica en el minuto 98, cuando los azulcremas reclamaron un penal por una supuesta mano dentro del área universitaria. La jugada fue revisada por el VAR, pero finalmente no se sancionó, lo que desató críticas y opiniones encontradas.
El exárbitro Francisco Chacón respaldó la decisión de César Ramos y del VAR Erick Miranda, asegurando que "no existe mano sancionable a favor del América". Explicó que la posición del brazo del jugador de Pumas era natural al saltar, que el contacto fue inesperado y que no hubo movimiento adicional para tapar el balón.
"El balón va a la mano, no la mano al balón", sentenció, subrayando que el VAR debe intervenir solo en errores claros y no convertirse en "caza penales".
Por su parte, el también exárbitro Fernando ´Cantante´ Guerrero opinó lo contrario. Para él, la acción sí debió sancionarse como penal, pues la mano del jugador de Pumas estaba en una posición injustificable y amplió el volumen de su cuerpo. "Mal César Ramos y mal el VAR", escribió en redes sociales, acompañado del hashtag #EraPenal.
Impacto y controversia del VAR en el Clásico Capitalino
La diferencia de criterios entre dos voces autorizadas del arbitraje refleja la complejidad de la jugada y alimenta la polémica sobre la aplicación del reglamento en momentos decisivos. Mientras Chacón defendió la actuación arbitral, Guerrero la cuestionó abiertamente, dejando a la afición dividida entre quienes consideran que el América fue perjudicado y quienes creen que la decisión fue correcta.
El debate confirma que el uso del VAR sigue siendo un tema sensible en la Liga MX, especialmente en partidos de alta tensión como el clásico entre América y Pumas.
La discusión no solo involucra a los protagonistas en la cancha, sino también a especialistas y exárbitros que interpretan el reglamento de manera distinta, lo que evidencia la falta de consenso y aumenta la percepción de incertidumbre en torno al arbitraje mexicano.






