- 14 de abril de 2026
El narrador de TV Azteca ironiza sobre la Copa Oro y apunta a narrarla en YouTube junto a Luis García.

La reciente noticia de que Netflix adquirió la exclusividad para transmitir la Copa Oro y las finales de la CONCACAF Nations League sacudió por completo el panorama televisivo en México. Con esto, tanto TUDN como TV Azteca quedarían fuera de una de las competencias más importantes de selecciones en la región.
En medio de este contexto, el narrador estrella Christian Martinoli no tardó en reaccionar con su característico estilo irónico. A través de redes sociales, lanzó un mensaje que rápidamente se volvió viral: "huele al regreso de la Piteracup".
Para muchos aficionados, la referencia no pasó desapercibida. Este concepto surgió en 2025, cuando TV Azteca decidió no adquirir los derechos de transmisión de la Copa Oro. Lejos de quedarse fuera de la conversación, Martinoli y Luis García encontraron una alternativa creativa: narrar los partidos desde su propio espacio, a través de su popular podcast "Farsantes sin Gloria".
Superaron toda expectativa
Eso sí, lo hicieron a su manera. Sin mencionar directamente el nombre del torneo, bautizaron la competencia como "Piteracup", en un tono completamente sarcástico que conectó con la audiencia. El experimento resultó ser un éxito rotundo: millones de aficionados sintonizaban los partidos en televisión, pero preferían bajar el volumen para escuchar la narración alternativa en plataformas digitales, especialmente YouTube.
Ahora, con la nueva exclusividad en manos de Netflix, el escenario parece repetirse. Aunque aún no hay un anuncio oficial, todo apunta a que Martinoli y García podrían revivir este formato independiente para la próxima edición del torneo.
El fenómeno va más allá de una simple broma. Refleja el cambio en los hábitos de consumo y el poder de las audiencias digitales, que hoy buscan experiencias más cercanas, auténticas y entretenidas.
Si se concreta el regreso de la "Piteracup", no solo sería una respuesta ingeniosa ante la falta de derechos televisivos, sino también una confirmación de que, en la era del streaming, la narrativa puede ser tan importante como la transmisión misma.






