- 16 de abril de 2026
América sufre crisis: irregularidad en Liga, fracaso internacional y refuerzos que no han funcionado.

El presente del Club América en el Clausura 2026 dista mucho de la grandeza que presume su historia. Tras haber alcanzado el tricampeonato con André Jardine, hoy el equipo atraviesa una crisis que preocupa a la afición y a la directiva.
Con apenas 17 puntos en 11 jornadas, eliminado de la Concachampions y con un plantel que no termina de responder, las Águilas viven un momento de incertidumbre. La pregunta que todos se hacen es clara: ¿Cuáles serían los 5 pecados de André Jardine?
El primero es el fracaso internacional. América lleva una década sin títulos fuera de la Liga MX y la reciente eliminación en cuartos de final de la Concachampions volvió a evidenciar la falta de competitividad en el plano internacional. Jardine no ha logrado romper esa sequía.
El segundo pecado es la irregularidad en la Liga. El equipo que antes dominaba con autoridad ahora sufre para sumar puntos y se encuentra lejos de la contundencia que lo llevó a ser tricampeón.
Impacto de las decisiones técnicas en el rendimiento del equipo
El tercero es un plantel sin identidad. La afición reclama que el América ha perdido estilo y personalidad. El equipo luce sin alma, y la directiva ya planea una "limpia" de jugadores en verano.
El cuarto pecado es la gestión cuestionada de figuras. Jardine ha tomado decisiones polémicas en cuanto a rotaciones y confianza en referentes. Nombres como Henry Martín e Israel Reyes están en la mira, reflejo de un manejo poco claro del vestidor.
El quinto pecado son los refuerzos que no funcionan. Raphael Veiga y Lima llegaron para ser protagonistas, pero ninguno ha marcado diferencia. La inversión millonaria no se ha traducido en resultados, lo que aumenta las críticas hacia el técnico.
En conclusión, Jardine pasó de ser el estratega del tricampeonato a estar señalado como responsable de un presente gris. El América no está muerto, pero sí herido, y su futuro inmediato dependerá de si logra corregir estos pecados o si la directiva decide poner fin a su ciclo.






