- 22 de mayo de 2026
La final entre Cruz Azul y Pumas terminó marcada por dos jugadas muy polémicas.

La Final del Clausura 2026 arrancó con tensión máxima en el Estadio Ciudad de los Deportes. Cruz Azul y Pumas firmaron un empate sin goles en la ida, pero el marcador quedó en segundo plano: las decisiones arbitrales y las jugadas polémicas fueron las verdaderas protagonistas.
Minuto 18, la patada de Duarte
La primera polémica llegó temprano. Al minuto 18, Rubén Duarte, defensa de Pumas, dio una fuerte patada a José Paradela cuando el balón ya no estaba en disputa.
La acción generó un conato de bronca y reclamos inmediatos de los jugadores celestes. El árbitro decidió mostrar únicamente tarjeta amarilla, aunque analistas y exárbitros coincidieron en que la jugada ameritaba expulsión directa por agresión. La decisión dejó la sensación de que Pumas se salvó de quedar con diez hombres demasiado pronto.

Minuto 25, penal corregido por el VAR
Siete minutos después, al 25´, el árbitro sancionó penal a favor de Cruz Azul por un derribo en el área. La euforia cementera se desató, pero el VAR intervino y corrigió la acción al detectar fuera de lugar previo. La decisión fue correcta según el reglamento, aunque apagó de golpe la celebración y dejó un sabor amargo en la tribuna.

Final abierta y tensión creciente
El empate deja todo por definirse en el Olímpico Universitario el próximo domingo. Sin ventaja por posición en la tabla, el reglamento establece que, si el global termina igualado, habrá tiempos extra y penales. La narrativa ahora no solo se centra en lo futbolístico, sino en la expectativa de que las decisiones arbitrales podrían volver a ser determinantes en el desenlace.
Mientras los equipos buscan la gloria, la polémica arbitral ya condiciona el ambiente. El VAR corrigió un penal, pero la roja que nunca llegó a Duarte sigue siendo el tema más caliente de la ida. La Final del Clausura 2026 se jugará también en la percepción de justicia y en la presión sobre el cuerpo arbitral.





