- 22 de febrero de 2026
El mediocampista mexicano suma cuatro partidos sin actividad con el Atlético de Madrid y su ausencia ya genera dudas rumbo al Mundial.

La situación de Obed Vargas comienza a encender focos amarillos. El mediocampista mexicano volvió a quedarse sin minutos, ahora en el duelo ante el Real Oviedo, último lugar de la tabla, en un partido donde el Atlético de Madrid apenas logró imponerse 1-0 hasta el minuto 94. Aun en un contexto que parecía ideal para darle rotación al plantel, el juvenil no apareció en el terreno de juego.
Con este encuentro, Vargas acumula cuatro compromisos consecutivos sin actividad: los dos enfrentamientos frente al Club Brugge en la UEFA Champions League y los duelos de LaLiga ante Espanyol y Real Oviedo. La constante ausencia resulta llamativa, especialmente considerando que el equipo no atraviesa su mejor momento futbolístico y ha tenido dificultades para cerrar partidos con autoridad.
El salto de Vargas desde el Seattle Sounders al Atlético representó un paso ambicioso en su carrera. En la MLS era titular habitual y sumaba minutos con regularidad; en España, en cambio, su protagonismo se ha reducido drásticamente. La adaptación a una de las ligas más exigentes del mundo no es sencilla, pero el principal problema para el mexicano no parece ser el rendimiento, sino la falta de oportunidades.
El panorama no es alentador para Vargas
En el entorno colchonero es sabido que Diego "Cholo" Simeone no fue quien impulsó directamente su llegada, un detalle que suele influir en los tiempos y la confianza que recibe un futbolista. La competencia interna en el mediocampo es feroz y el técnico argentino prioriza experiencia en instancias decisivas.
De cara a la semifinal de vuelta ante el Barcelona en la Copa del Rey, luce complejo que Vargas reaparezca. Más allá del resultado inmediato, la preocupación principal pasa por su continuidad rumbo a la Copa del Mundo. Para un futbolista joven, el crecimiento se sostiene en la competencia constante, y hoy, más que talento, lo que necesita Obed Vargas es jugar.






