- 11 de abril de 2026
Tan cerca de la gloria, cuando parecía que lograría la épica... todo se derrumbó en los penaltis.

El Atlético de Madrid se quedó a centímetros de la gloria... y Obed Vargas lo vivió desde la banca. En una final vibrante, de esas que se quedan en la memoria, los rojiblancos empataron 2-2 ante la Real Sociedad, pero terminaron cayendo en la tanda de penaltis, dejando escapar la Copa del Rey en La Cartuja.
El partido arrancó con un mazazo inmediato. Apenas habían pasado segundos cuando Ander Barrenetxea sorprendió con el gol más rápido en la historia de una final del torneo. El Atlético reaccionó y encontró el empate gracias a Ademola Lookman, que devolvió la vida a los de Simeone en la primera mitad.
Sin embargo, justo antes del descanso, la Real volvió a golpear. Mikel Oyarzabal, desde los once pasos, firmó el 1-2 que devolvía la ventaja al conjunto donostiarra.
El Atlético, fiel a su carácter, no se rindió. Empujó, insistió y encontró recompensa en la recta final. Fue Julián Álvarez, con un disparo de gran factura al minuto 83, quien firmó el empate y llevó el partido a la prórroga.
En el tiempo extra, el cansancio pesó más que la ambición. Hubo intentos, incluso un disparo al larguero del propio Julián, pero el marcador ya no se movió.
Desde los 11 pasos
Todo se decidió desde el manchón penal. Ahí, la Real Sociedad fue más certera. El Atlético falló en momentos clave —incluido el propio Julián Álvarez— y terminó cayendo, dejando escapar un título que había sabido pelear hasta el final.
Para Obed Vargas, la noche tuvo un sabor agridulce. El mexicano no tuvo minutos en la final, pero sí formó parte del recorrido del equipo en esta Copa del Rey, por lo que se queda con la medalla de subcampeón.
El Atlético lo rozó. Vargas también. Pero el fútbol, caprichoso como siempre, eligió otro destino.
Otra final perdida
El golpe también alimenta una narrativa que persigue a Diego Simeone en los últimos años. Aunque su legado en el Atlético es indiscutible, el técnico argentino ha visto escapar varias finales importantes, incluidas las dos de Champions League ante el Real Madrid.
Con esta derrota en la Copa del Rey, se suma otro capítulo amargo en partidos decisivos recientes. Sin embargo, el curso todavía ofrece una oportunidad de redención: el Atlético está instalado en las semifinales de la Champions League, donde se medirá al Arsenal FC, manteniendo viva la ilusión de conquistar Europa.






