- 16 de julio de 2026
Javier Alarcón reveló que sufrió ciclosporiasis en México, tres semanas de síntomas intensos y pérdida de peso.

El periodista Javier Alarcón, una de las voces más reconocidas de la crónica deportiva mexicana, sorprendió a sus seguidores al compartir públicamente que padeció ciclosporiasis, una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis.
A través de su cuenta oficial en X, Alarcón relató que la enfermedad lo afectó durante tres semanas, con síntomas intensos como diarrea acuosa, cólicos, fatiga y una marcada pérdida de peso.
"Me dio hace un mes y fue en México. Cuídense porque te lleva el tren unas tres semanitas y bajas de peso rudo", escribió el comentarista, acompañando su testimonio con la imagen de un estudio clínico que confirmó el diagnóstico.
¿Qué es la ciclosporiasis y cómo se transmite?
La ciclosporiasis, aunque poco conocida, suele transmitirse por alimentos frescos contaminados, especialmente verduras de hoja verde como lechuga, cilantro o perejil. No se contagia de persona a persona, ya que el parásito necesita permanecer varios días en el ambiente antes de volverse infeccioso.
Impacto del caso de Javier Alarcón y recomendaciones sanitarias
El caso de Alarcón pone en evidencia la vulnerabilidad de los consumidores ante la falta de controles sanitarios y la facilidad con la que una infección localizada puede alterar la vida cotidiana. Para un periodista acostumbrado a la exigencia de coberturas deportivas, tres semanas de síntomas intensos representaron un desafío personal y profesional.
Más allá de su recuperación, la revelación de Alarcón abre un debate sobre la seguridad alimentaria en México y la importancia de extremar medidas de higiene al consumir frutas y verduras frescas. Su testimonio funciona como advertencia pública: incluso figuras mediáticas pueden verse afectadas por problemas de salud vinculados a la alimentación.
Los especialistas recomiendan lavar y desinfectar adecuadamente los alimentos, evitar agua no tratada y acudir al médico si los síntomas persisten más de una semana. El tratamiento suele incluir antibióticos específicos bajo supervisión médica.





